Vistos desde fuera, parece que los relojes mecánicos no han cambiado demasiado en los últimos 200 años: una perfecta disposición de engranajes, tornillos, muelles, piñones y palancas. Sin embargo, en NOMOS Glashütte siempre hemos valorado a partes iguales la tradición y el progreso, y por ese motivo continuamos investigando en busca del próximo avance.

Una manufactura de relojes orgullosa de su propio trabajo no puede dormirse en los laureles. Incluso el más mínimo y simple detalle a menudo se puede mejorar. Las aleaciones modificadas podrían tener mejores propiedades de fricción, los dientes podrían retocarse para que los engranajes giren mejor y quizás las piezas de alta precisión puedan hacer posibles nuevas complicaciones.

Un paso por delante: inventos y patentes

En el año 2014, NOMOS Glashütte declaró su independencia: con el Swing System de NOMOS, el escape de fabricación propia que conmocionó a la industria. Este pequeño sistema, más ligero que una pluma, es también toda una sensación tecnológica.

El largo proceso tras una sensación

DUW 3001

El motor de la siguiente generación

Requirió un millón y medio de minutos de trabajo, y poco después de la llegada del Swing System de NOMOS, se convirtió en la nueva sensación fabricada íntegramente en nuestros talleres: el calibre automático DUW 3001 de NOMOS, más plano, fino y elegante que cualquier mecanismo anterior. NOMOS Glashütte ha establecido un nuevo patrón para los calibres automáticos con este movimiento, el décimo producido íntegramente en sus talleres.

Centrémonos en los detalles: DUW 3001

Increíblemente fino e increíblemente innovador: un reloj de este calibre es, en sí mismo, una prueba de su propia superioridad. El nuevo mecanismo es considerablemente más fino que cualquier otro en el mundo de la relojería que se dé cuerda a sí mismo y se produzca en serie a gran escala.

En lugar del tradicional muelle de áncora nos encontramos con un puente. Esta pequeña conexión, también conocida como puente del volante de NOMOS, asegura que el áncora (el volante que marca el paso en todos los relojes mecánicos) se encuentre en una posición estable. Asimismo, crea un espacio para el rotor que enrolla el muelle y aporta energía al reloj incluso con el más mínimo movimiento de la muñeca.

» Esto es ni más ni menos que una declaración de independencia« Frankfurter Allgemeine Zeitung