Los relojes de oro se fabrican en un taller que NOMOS ha dedicado específicamente a la confección de estos modelos. Entre otras cosas, cuentan con una rueda de equilibrio, un puente de áncora grabado a mano, delicados chatones de oro, cantos pulidos y biselados a mano y barriletes de resorte motor dobles. Sus calibres solo necesitan que se les dé cuerda dos veces a la semana.

Los relojeros de NOMOS fabrican dos o tres modelos de este tipo a la semana, y pueden llegar a pasar meses hasta que uno de los calibres esté ajustado al detalle en seis posiciones según los criterios más estrictos. En todos y en cada uno de los relojes de NOMOS invertimos una gran cuota de amor, saber hacer y denuedo. Aun así, con la colección de oro llevamos nuestro esfuerzo al límite; puede incluso que en ocasiones nos excedamos, pero no nos importa.

Los modelos Lambda y Lux

La era del oro en el taller de NOMOS