Es muy sencillo. Hemos intentado resumir aquí algunos de los pasos más importantes del proceso fabricación de relojes de NOMOS que se lleva a cabo en Glashütte. Pueden pasar años desde que se dibujan los primeros bocetos hasta que los relojes están listos para su venta y ven la luz. Puede que esa sea la lección más importante de todas: los fabricantes de relojes necesitan paciencia y tiempo. Y un café de vez en cuando.

Primer año, enero

Comienza el diseño del movimiento, un asunto peliagudo, ya que deben calcularse las fuerzas y las tolerancias, elaborarse los dientes de la rueda y dibujarse las planchas, los puentes y el áncora. Deben contemplarse miles de posibilidades, pero la mayoría se descarta. Muchas veces, lo que pinta bien sobre el papel no funciona en la vida real. A continuación vienen nuevas ideas, dibujos y dimensiones. Recuerde que un buen movimiento ha pasado por muchas etapas de desarrollo antes de que comience la producción en sí.

A la par que los artesanos, los fabricantes de herramientas y los relojeros de Glashütte, los diseñadores de Berlín no paran de dibujar. Primero se crea la caja del nuevo reloj en un ordenador, aunque en ocasiones se plasma a la antigua usanza sobre un cuaderno de dibujo. Los diseñadores se plantean las siguientes preguntas: ¿cómo sería un nuevo reloj si fuese un coche, un mueble o una joya?, ¿qué tienen en común un reloj y un diamante?, ¿y con el campo de un estadio de fútbol?, ¿qué estado de ánimo debería transmitir este nuevo reloj?, ¿qué clase de persona lo llevaría toda su vida?

Al principio, los modelos se construyen en plástico y, luego, en latón. Así, los diseñadores pueden comprobar de manera más precisa si el bisel es demasiado delicado, si las asas de la caja son demasiado puntiagudos o como luce el trayecto de la curva hacia la caja. Todo depende de los detalles más mínimos, fracciones de milímetros, materiales, superficies... Lo mismo ocurre con la esfera, que, por lo general, no se diseña hasta que la caja cumple todos nuestros rigurosos principios estéticos.

Segundo año, enero

Los modelos se construyen en colaboración con fabricantes especialistas de esferas y cajas. Por lo general, es un período ajetreado para ellos, así como para los ingenieros de diseño de NOMOS y el personal de ventas y diseño. Cuando ya está todo en orden, funciona correctamente, resulta agradable a la vista, se ha decidido el movimiento y se ha creado una serie prototipo, comienzan los pedidos de las materias primas para las planchas y los puentes, es decir, latón y acero. Los metales se troquelan, se templan, se realiza el desblocaje y, por último, se pulen en tolerancias de miles de milímetros. Estos pasos requieren meses de trabajo, pero son la base de la altísima precisión de los relojes de NOMOS.

Tercer año, julio

Ha pasado mucho tiempo, pero cada minuto ha sido necesario. Ahora comienza la producción en serie, en la que se producen barras de acero y latón de tres metros de largo. A partir de ellas, los artesanos de NOMOS sacarán las piezas que se convertirán en pilares, piñones y cojinetes para el futuro calibre. Las planchas, los puentes y los muelles de acero se fresan, se perforan y se erosionan. Muchas de las piezas deben endurecerse, se crean los dientes de los engranajes, se pulen y se bruñen. En cuanto todo esté terminado, comenzará el pulido final. Las nervaduras y el pulido radial de Glashütte delatan la alta cuna de donde procede el calibre. En la actualidad, instruimos a todos nuestros relojeros en el uso de las nuevas herramientas y piezas. Hay mucho por hacer: las piedras preciosas, las espigas y los pilares que forman parte del marco del calibre. Las ruedas y los piñones se engarzan previamente y los controles de calidad técnica y óptica tienen lugar uno tras otro.

Cuarto año, enero

Comenzamos el cuarto año desde el inicio del proceso. El movimiento ya se ha ensamblado y funciona por primera vez. Este es el momento en el que los relojeros exclaman «¡Está vivo!». Para todos aquellos que quieran conocer todos los detalles, a partir de ahora, cada año el reloj hará tic 100 millones de veces y tac otras tantas. La oscilación mecánica del reloj es de 3 hercios, es decir, seis medias oscilaciones por segundo (el escape detiene el reloj seis veces por segundo) o 518 400 veces al día. Por tanto, el primer tictac merece una pequeña celebración.

Después de este paso tan importante, se regula el calibre, todavía sin la caja, en seis posiciones a lo largo de siete días. Esta prueba es tan precisa que el resultado es casi tan exacto como el que alcanzan los relojes en una prueba de cronómetro, que resulta mucho más costosa debido al nivel de intensidad. El reloj de NOMOS debe alcanzar siempre los mejores resultados en todas las posiciones de la esfera y de la corona durante este paso. A continuación, se llevan a cabo controles de calidad adicionales.

»We go to levels of effort that many would consider extreme. This is why buying a NOMOS watch is an investment in lasting values—in something that stands the test of time. You have my word.«

Uwe Ahrendt, NOMOS CEO

Cuarto año, febrero

En los relojes con indicador de fecha, el anillo se coloca alrededor del calibre y se activa. En este proceso no se decide solamente si el reloj sabrá que día del mes es, sino que también se establecerá si el reloj será claro u oscuro, dado que el color del anillo de la fecha condiciona el color de la esfera. Después, al reloj se le añaden la esfera y las agujas. A continuación, el calibre se sitúa dentro de la caja.

El rendimiento del reloj vuelve a comprobarse una vez más. Se coloca sobre el famoso estuche de rotación, que simula algunas fuentes de estrés y tensiones del día a día. A continuación, debe comprobarse de nuevo su precisión durante una semana en seis posiciones diferentes. Una vez listo, llegó el momento de colocar la correa, normalmente de piel de potro Horween Genuine Shell Cordovan, un tipo de cuero fino pero muy resistente. Para los modelos más pequeños de NOMOS se utiliza una correa de ante, puesto que su aspecto más delicado se adapta mejor a este tipo de relojes.

Cuarto año, marzo

Nos encontramos en Baselworld, la feria para relojes y joyería que se celebra en Suiza. Llegó la hora: el reloj se presenta en sociedad ante la prensa y los distribuidores. Acto seguido, estará listo para enviarse a las tiendas y para emprender su viaje por todo el mundo. Estamos encantados y a punto de volver a empezar de nuevo.